Perdieron su permiso de trabajo. Luego quedaron sin ayudas por desempleo
Perdieron su permiso de trabajo. Luego quedaron sin ayudas por desempleo

Miles de inmigrantes en todo EEUU, que dependen de autorizaciones para trabajar, están en riesgo de dejar sus puestos por los retrasos en la renovación de ese documento. El USCIS busca ampliar el período de extensiones automáticas de permisos de empleo para los que solicitan uno nuevo.


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Actualizado 5/3/2022

Leslie Carpio perdió su empleo como asistente dental en un consultorio odontológico de Miami luego de que la renovación de su permiso de trabajo se retrasara, pero la frustración fue mayor cuando se enteró de que no puede solicitar compensación por desempleo en la Florida, ni recibir otro beneficio similar.

En una ciudad como Miami, donde los precios de la renta se han disparado y la inflación estrangula los sueldos, para la señora Carpio y su esposo Ángel, con un caso de asilo en trámite, los días más difíciles en EE UU pueden estar por llegar.

La señora Carpio y su esposo llegaron desde Venezuela en junio de 2016 (Foto/Angel Medina)

El Departamento del Trabajo ofrece programas de seguro de desempleo que los estados administran según las reglas federales. Estos brindan beneficios económicos a los trabajadores elegibles que quedan sin ocupación por causas ajenas a su voluntad.

La principal exigencia de la ley federal es que los solicitantes estén autorizados a trabajar legalmente. 

Es aquí donde se prolonga el viacrucis de la señora Carpio, así como de otros miles de inmigrantes cuyos permisos de trabajo, o documentos de autorización de empleo (EAD), caducaron y el procesamiento de las renovaciones acumula más de un año de retraso por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).

La pandemia de Covid-19, que trastocó los tiempos de procesamiento y el presupuesto de la agencia; el impacto de las medidas restrictivas impuestas por el expresidente Donald J. Trump, y un récord en 2021 de inmigrantes cruzando la frontera suroeste en busca de asilo, crearon cuellos de botella en el sistema.

Unas 278.000 renovaciones de permisos de trabajo quedaron retrasadas en el año fiscal que finalizó el 30 de septiembre de 2021, según datos del USCIS, citados por Bloomberg por primera vez. En 2020 eran 58.500 las renovaciones acumuladas. 

“Una persona cuya autorización de trabajo ha vencido no está autorizada para trabajar y, por lo tanto, no la pueden contratar. Esas personas no están disponibles para trabajar de inmediato y no cumplirían con el requisito federal” para la asistencia por desempleo, comentó un portavoz del Departamento de Trabajo.

La señora Carpio y su esposo llegaron desde Venezuela en junio de 2016, cuando la vida de su familia empezó a correr peligro por amenazas de muerte y secuestro por parte de agentes de seguridad al servicio del régimen. 

A la espera de una respuesta a su petición de asilo, el USCIS les otorgó una autorización de trabajo temporal que vence cada dos años y asignó un número de Seguro Social, como establece la ley.

No obstante, en estos momentos, para los solicitantes asilo que aspiran a renovar el permiso de trabajo, el tiempo promedio de procesamiento es de hasta 13 meses, mucho mayor que para cualquier otro estatus migratorio que requiera un “Formulario I-765”, como se conoce el proceso. 

“Tenía esperanza de que, al solicitar la asistencia por desempleo, ayudaría a mi esposo con algo de dinero mientras él mantenga su trabajo y yo consigo otro”, se lamenta la señora Carpio, sentada frente a la computadora de su casa en busca de ofertas de trabajo que no le exijan documentos. 

Desde que perdió su trabajo, la señora Carpio ha buscado trabajo sin que le exigan documentos oficiales (Foto/Angel Medina)

Los beneficios máximos semanales del seguro de desempleo varían por estado. En algunos influye si la persona tiene dependientes a cargo o cuánto fue su salario semanal máximo. Mientras que Florida paga $ 275, California $ 475, en Massachusetts asciende a $ 823 y hasta $ 1,234 si hay dependientes.

Bomba de tiempo

A simple vista, miles de personas y familias están en riesgo de sufrir pérdidas financieras graves o entrar en quiebra al no tener al menos oportunidad de solicitar algo tan básico en el sistema de asistencia social estadounidense como una compensación por desempleo.

Además, quienes reciben cobertura médica a través de los seguros contratados por sus empleadores, se arriesgan a perder este beneficio, a menos que puedan continuar pagando por su parte. 

El Proyecto Itempnews se comunicó con los departamentos del trabajo de media docena de estados que concentran las comunidades de inmigración más grandes del país.

La mayoría de las oficinas respondió que deben seguir las pautas federales a la hora de entregar beneficios, más allá de las circunstancias en torno al retraso del USCIS. 


En febrero, el número de contrataciones aumentó hasta los 6,7 millones (+263.000), según la Oficina de Estadísticas Labores (Foto/Dreamstime)

“Las regulaciones del Departamento del Trabajo de EEUU exigen que los empleados deben estar autorizados a trabajar para recibir los beneficios del seguro de desempleo, independientemente del estado en el que trabaje el empleado”, indicó el Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York en una declaración. 

Angela Woellner, portavoz de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas, destacó que su oficina “no desalienta a las personas a presentar un reclamo de beneficios por desempleo. Si la persona lo hace, se realizarán investigaciones sobre el derecho monetario, el motivo de la separación y la elegibilidad para trabajar en función de las circunstancias individuales del reclamante”.  

Los ciudadanos estadounidenses, nacidos o naturalizados, pueden trabajar en el país sin excepciones, mientras que los extranjeros obtienen este beneficio a través de un estatus migratorio que les permita obtener un empleo. 

El retraso en las renovaciones hace que grandes compañías y pequeños negocios en todo el país tengan que prescindir de sus empleados de manera temporal o por completo, sobre todo, de los inmigrantes. Además, deben solicitar documentación al USCIS, algo crítico en una coyuntura en la que el mercado estadounidense necesita mano de obra.

El gigante tecnológico Amazon, por ejemplo, ha estado otorgando desde el año pasado licencias sin remuneración a unos 20 empleados por semana de sus centros de distribución en Orlando, Florida, de acuerdo con tres empleados de la compañía que hablaron con el Proyecto Itempnews. 

Los permisos concedidos por Amazon a sus empleados en Orlando, buscaban evitar un despido directo (Foto/Dreamstime)

“Por suerte, Amazon no nos despidió, sino que ofreció permisos de hasta seis meses de espera por la renovación de documentos. Pero luego de esto, no había más oportunidad”, relató un trabajador de la compañía en Orlando, quien en diciembre tuvo que dejar la empresa por un mes. 

Los portavoces de Amazon no respondieron a una solicitud de comentarios.

Fuente: Datos de Amazon al SEC. Elaboración: statista.com

En general, las grandes corporaciones son más exigentes con las reglas laborales de contratación, cuando se trata de trabajadores que dependen de permisos del USCIS. 

Controles y regulaciones

Unos 967 mil patronos en EEUU se rigen por el sistema web E-Verify, que permite confirmar electrónicamente la elegibilidad laboral de sus empleados con registros disponibles en la Administración del Seguro Social (SSA) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Las empresas con contratos o subcontratos federales están obligadas a utilizar esta herramienta.  

En julio del año pasado, René González, un salvadoreño cuya esposa es titular de una visa H-1B, introdujo tardíamente su solicitud de renovación de permiso de trabajo que vencía en agosto, debido a que no pudo ahorrar la tarifa de $ 510 por concepto del trámite.

Se recomienda hacer la petición dentro de los 180 días previos a la fecha de caducidad del documento, con otros 180 días de período de gracia, hasta que llegue la nueva tarjeta. No obstante, González acumula nueve meses de espera y en febrero perdió su empleo en un banco de inversiones que utiliza el programa de verificación Truework.

En febrero pasado, el USCIS extendió hasta dos años la validez de los permisos de trabajo para asilados, refugiados, personas cuya deportación está suspendida y las víctimas de violencia contra las mujeres, con el fin de reducir la congestión. 

Presiones desde el Congreso

Legisladores demócratas y grupos de defensa a los inmigrantes han solicitado en los últimos meses al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro N. Mayorkas, prolongar la validez de los permisos vencidos. Sin embargo, el USCIS sigue apostando por medidas menos directas conforme prioriza las renovaciones.

“El Departamento de Seguridad Nacional puede emitir una regulación para hacer más largo el período de auto extensión que ayude a aquellos que han solicitado la renovación del permiso de trabajo y están esperando respuesta del gobierno”, indicó Conchita Cruz, subdirectora ejecutiva del Proyecto de Defensa de Solicitantes de Asilo (ASAP).

“Hemos escuchado de más de 2.000 miembros del ASAP que han perdido sus trabajos o están a punto de perderlo debido a retrasos en sus permisos”, advirtió. 

En diciembre pasado un juez federal de California denegó una demanda para obligar al USCIS a procesar oportunamente las solicitudes de renovación de permisos de trabajo para los solicitantes de asilo en el lapso de 180 días, una muestra de la complicada situación de quienes llegaron al país en busca de protección.

Por lo general, el USCIS tardaba entre 150 y 210 días (5 a 7 meses) en procesar estas solicitudes. 

Florida es uno de los estados medulares de esta crisis por el alto volumen de cubanos, venezolanos, haitianos y nicaragüenses, quienes siguen llegando en busca de asilo, y dependen de la renovación de sus permisos de trabajo para obtener empleo y licencia de conducir, mientras esperan que su caso sea adjudicado.   

En una cruzada por resolver este problema, diez legisladores del partido Demócrata por Florida en la Cámara de Representantes enviaron una carta en noviembre de 2021 a la directora del USCIS, Ur Jaddou.

En esta solicitaban la expansión del período de extensión automática del permiso de trabajo de 180 días a 360 días, y brindarle a la agencia los recursos que necesita para procesar con celeridad el papeleo. 

La congresista Val B. Demings, demócrata por Florida y quien lideró la carta al USCIS, se reunió a principios de marzo con la directora Jaddou para insistirle en la propuesta, la cual es respaldada por numerosos grupos que protegen a los inmigrantes.  

La representante Val Demings se reunió en marzo con la directora del USCIS para presionar por una respuesta a los retrasos (Foto/Shutterstock)

“El sueño americano significa la capacidad de trabajar duro, seguir las reglas y salir adelante. Pero miles de solicitantes de asilo de Venezuela, Haití, Cuba y de todo el mundo han perdido su sustento debido a fallas burocráticas que perjudican a las familias trabajadoras y los negocios honestos que los emplean”, expresó Demings en un comunicado.

Promesa en crisis 

Al llegar a la Casa Blanca, el presidente Joe Biden se comprometió a “restaurar la humanidad” en el sistema de asilo luego de cuatro años de políticas restrictivas impulsadas por su antecesor, Donald Trump. 

Sin embargo, sus oponentes en el partido Republicano, y algunos líderes demócratas, no le dejan de reprochar la falta de medidas más enérgicas para responder a la crisis.

“El fracaso de la Administración Biden en asegurar la frontera y en hacer que se cumplan las leyes migratorias existentes, está provocando un retraso masivo en el proceso de los casos del USCIS lo cual perjudica a quienes intentan hacer las cosas de la forma correcta”, declaró el senador Marco Rubio, republicano por Florida.

Igual de crítico fue el senador Rick Scott, republicano por Florida y exgobernador del estado, quien propuso en febrero que, si los republicanos retoman el control de la Cámara este año y la Casa Blanca en 2024, terminarán el muro a lo largo de la frontera suroeste con México, el cual bautizarán en honor del expresidente Trump. 

Durante el mandato del presidente Trump (2017-2021) el sistema migratorio aumentó las restricciones y reglas para otorgas asilos (Foto/Dreamstime)

“Florida es un estado de inmigración y he dejado claro que apoyo la inmigración legal”, resaltó Scott en una declaración, para quien las “políticas fallidas de fronteras abiertas y amnistía de la administración Biden” están “causando demoras innecesarias e injustas que perjudican a los trabajadores en proceso legal de inmigración”.

“Estados Unidos ha visto una afluencia masiva y sin precedentes de migrantes en nuestra frontera sur, abrumando a la patrulla fronteriza y las agencias estatales”, recordó Scott. 

 Con más de 671.000 casos pendientes en las cortes de inmigración hasta febrero, 1,7 millones de solicitudes atrasadas, donde el 40 % está conformado por peticiones de asilo, y un flujo sin precedentes de inmigrantes entrando por la frontera sur desde febrero de 2021, el problema que enfrenta Biden es la secuela de un sistema sobrecargado o hasta el límite.

La Casa Blanca ha evitado hasta ahora adoptar medidas reglamentarias de emergencia en relación con las demoras en el procesamiento, lo que se interpreta como una muestra de confianza en las decisiones del USCIS. Para otros, no es más que una señal de que las alarmas no han sonado en la Oficina Oval.

Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca, declinó dar respuesta a las solicitudes de comentarios por correo electrónico. 

En sintonía con sus colegas en el Congreso, la representante Debbie Wasserman Schultz, demócrata por Florida, reconoció los esfuerzos de la Administración para descongestionar lo que llamó “retrasos costosos y, a veces, catastróficos”. 

“Sigo solicitando una prórroga automática y una mayor capacidad de procesamiento para las reautorizaciones de permisos de trabajo”, recalcó la congresista.

Una regla salvavidas

En medio de estas presiones, el USCIS anunció el martes, 29 de marzo, tres medidas para reducir la creciente acumulación de solicitudes de inmigración que en total suman 9,5 millones de documentos pendientes.

En relación con los permisos de trabajo retrasados, a partir del miércoles, 4 de mayo, se aprobó la extensión automática de los permisos de trabajo por 540 días más a partir de la fecha de su vencimiento.

La Regla Final Temporal (TFR, por sus siglas en inglés) que aumenta el período de extensión automática de la autorización de empleo y los Documentos de Autorización de Empleo (EAD), estará disponible para ciertos solicitantes de renovación de EAD, hasta por 540 días.

La TFR solo aplica a las categorías de EAD actualmente elegibles (que incluye asilados, refugiados y beneficiarios de Estatus de Protección Temporal, TPS, entre otros) para una extensión automática de hasta 180 días, proporcionando temporalmente hasta 360 días adicionales de extensión automática (para un total de hasta 540 días), informó USCIS en un comunicado.

Las solicitudes pendientes en relación con todas las autorizaciones de empleo que emite la agencia eran de 1,4 millones hasta septiembre de 2021, cuando cerró el año fiscal. 

En ese caudal que quedó atrapado el año pasado sin respuesta, está la solicitud de Horacio Giusti. A partir de abril, la empresa en la que trabaja en Texas le dará una suspensión temporal hasta que le renueven el permiso de trabajo.

“Todo es tan incierto ahora. Estar en mi casa sin poder trabajar legalmente, o sin poder conducir mi carro porque no me permiten renovar la licencia, es angustiante”, lamenta Giusti, quien espera desde 2015 la respuesta definitiva a su petición de asilo. 


Edición: Conchita Delgado


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